Frigorífico y congelador

Es posible disminuir al menos un 25% su consumo:

  • descongelando los alimentos en la parte de refrigeración
  • no introduciendo nada caliente
  • eligiendo el frigorífico y congelador del tamaño que realmente se necesita
  • situando el frigorífico en lugar fresco y bien ventilado, lejos de fuentes de calor
  • manteniendo la rejilla trasera ventilada y limpia
  • abriendo las puertas sólo el tiempo necesario, y asegurándose de que quedan bien cerradas y selladas
  • descongelando el congelador antes de que el espesor del hielo alcance los 5 mm.
 
Aparatos eléctricos

Los aparatos y equipos más eficientes, que consumen menos energía y agua, son los más aconsejables: se amortizan en poco tiempo.

Así mismo es aconsejable:

 

  • apagar los aparatos completamente cuando se dejan de usar y utilizar el interruptor para desconexión nocturna de equipos, pues el consumo de los leds de stand-by puede llegar a representar el 15% del consumo total del aparato
  • no poner equipos en funcionamiento cuando no se les preste atención
  • no conectar los accesorios del ordenador que no se utilicen, y apagar el PC o el portátil si no se van a usar la próxima hora.
 
Ascensores

Bajar las escaleras a pie es un buen ejercicio físico; también lo es subir a pie a un primer o segundo piso, y hay sistemas ahorradores como:

 

  • los ascensores de bajo consumo, con motores de menor potencia, sistemas de cintas flexibles con menos pérdidas por fricción o temporizadores de iluminación.
  • las escaleras mecánicas con modo espera, preparadas para reducir su consumo en periodos sin uso.
 
Cocina

Es posible disminuir al menos un 35% el consumo aplicando pautas como:

  • emplear recipientes con un fondo mayor que la zona caliente, aprovechando así al máximo el calor de la cocina.
  • cubrir las ollas durante la cocción, bajando el fuego cuando rompe a hervir o apagándolo unos minutos antes de finalizar el cocinado para aprovechar el calor residual.
  • utilizar, siempre que se pueda, ollas a presión; no sólo cocinan en menos tiempo, sino que consumen mucha menos energía.
  • no precalentar el horno en cocciones de más de una hora, y no abrir la puerta del mismo innecesariamente.
 
Climatización

La calefacción, en invierno, supone uno de los mayores consumos de energía, que se puede reducir con:

  • sondas y termostatos exteriores y válvulas termostáticas en radiadores para establecer una temperatura de confort de 21º C, contadores individuales de consumo y tarifas progresivas
  • colectores solares térmicos integrados en cubiertas y fachadas
  • calderas de alto rendimiento, de biomasa o de condensación, que recuperan el calor de vaporización del agua contenida en los humos de combustión
  • quemadores modulantes
  • instalación bitubo en lugar de monotubo
  • chimeneas concéntricas en calderas estancas
  • suelo radiante.
  • calefacción a baja temperatura
  • bomba de calor geotérmica y acondicionamiento geotérmico de aire

Y también:

  • no abriendo las ventanas con la calefacción encendida
  • purgando radiadores, usando sus llaves de corte y estableciendo regímenes diferentes de temperatura para las dependencias de uso diurno y nocturno
  • no dejando radiadores encendidos en habitaciones y salas poco frecuentadas
  • cerrando la habitación que se esté calentando
  • no tapando las fuentes de calor
  • cerrando, por las noches, persianas y cortinas
  • sellando huecos y grietas en los cajetines de persianas.

Se puede reducir el consumo del aire acondicionado en verano, con:

  • termostatos programables que activan el sistema sólo a partir de 25º C
  • refrigeración por absorción
  • enfriadoras de alto rendimiento
  • equipos autónomos de tipo inverter y de alta eficiencia
  • gases refrigerantes ecológicos
  • sistemas evaporativos y con recuperación del calor de condensación
  • refrigeración con circuito a alta temperatura
  • enfriamiento gratuito (free-cooling)
  • zonificación por estancias
  • detectores de presencia y de apertura de ventanas
 
Alumbrado

Otro ámbito de ahorro y eficiencia es el alumbrado, mejorable mediante:


  • la conducción de la iluminación natural al interior de las estancias y dependencias de la vivienda y de las zonas comunes de los edificios
  • la sectorización de iluminación en zonas comunes
  • la instalación de detectores de presencia, temporizadores y graduadores de intensidad luminosa.
  • el control de iluminación por horarios o luminosidad exterior.
  • la iluminación exterior eficiente, empleo de luminarias que proyectan todo su haz luminoso hacia la horizontal, evitando la contaminación lumínica
  • las farolas exteriores fotovoltaicas.





Y el usuario también contribuye a la sostenibilidad:


 

  • aprovechando la luz del sol en el interior de la vivienda, la oficina, la tienda o la fábrica
  • apagando las luces al salir de las habitaciones
  • manteniendo limpias las lámparas y pantallas
  • regulando la iluminación según el uso
  • instalando interruptores adicionales para zonificar el alumbrado
  • evitando el uso de lámparas de muchas bombillas
  • empleando fluorescentes.
 

Aprovechamiento del agua

Existen muchas acciones para la mejora de la eficiencia y el ahorro sin pérdida de calidad de vida. El uso de agua es uno de los ámbitos de actuación, mediante:


  • instalación de dispositivos aireadores en grifos y duchas
  • cisternas con doble descarga o descarga interrumpible en inodoros
  • reguladores de presión en entradas a vivienda.
  • válvulas de corte en griferías y electrodomésticos
  • bañeras de volumen reducido.
  • sistemas de detección de fugas en tuberías enterradas
  • instalación de agua caliente sanitaria centralizada con red de retorno
  • instalación de tomas de agua caliente en lavavajillas y lavadora.

No sólo las instalaciones ahorradoras son importantes; también lo es el uso:


  • al utilizar grifos monomando o reguladores de temperatura, dejarlos siempre en posición de agua fría
  • usar agua caliente sólo cuando sea necesario y no dejar el grifo abierto al afeitarse, lavarse los dientes, asearse o fregar la vajilla
  • reparar fugas y goteos
  • ducharse en lugar de bañarse
  • usar el agua caliente a 35º C es suficiente para sentirse confortable en el aseo.
 
Conducción eficiente

Permite reducir hasta un 15% el consumo:


  • arrancar el motor sin pisar el acelerador; usar la 1ª marcha sólo para iniciar el movimiento y pasar en 2 segundos a 2ª; cambiar de marcha a las 2.000 rpm.
  • conducir con marchas largas, cambiando sin esperar a que suban las rpm., evitando acelerones y frenazos, apagando el motor en detenciones de duración superior a 60 segundos.
  • decelerar levantando el pie del acelerador y dejando rodar el vehículo con la marcha engranada, reduciéndola lo más tarde posible.
  • conducir con anticipación y previsión, manejar con suavidad.