
Los científicos han dado su diagnóstico: el crecimiento acelerado de las economías emergentes y de la población mundial dibuja un panorama oscuro en nuestro planeta. Nuestros hábitos actuales de consumo serán inviables en un futuro cercano.
Es hora de pasar a la acción.
No es imposible ni difícil.
En esta sección te damos algunas pautas para conseguirlo.
La demanda de energía crece y las fuentes se agotan.
El clima está cambiando, pero podemos ayudar a suavizar sus efectos.
Hay formas sencillas de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.
Hazlo tú mismo. Además de contribuir en la mejora del medio ambiente, lo notarás en tu bolsillo.
- No malgastes el frío. El aire acondicionado implica gastos enormes de energía. Aleja el termostato de las fuentes de calor. En torno a 25º C es la temperatura ideal, más baja aumenta el consumo, pero no el confort.
- Ahorra calor. Los radiadores se alimentan de gas o de electricidad. En invierno se recomienda 20ºC de temperatura. Bajar un grado disminuirá el gasto en un 3% y hacer lo 5ºC durante cuatro horas al día se hará notar en casi un 6% de la factura.
- Aprovecha la luz natural. Pero cuando no es posible, si reemplazamos nuestras bombillas por tubos fluorescentes compactos contaminaremos menos. Las paredes de color claro optimizarán la iluminación.
- Apaga y desconecta. Esas lucecitas que quedan encendidas en el televisor, en la cadena de música o en el ordenador consumen mucha más energía de lo que pudiera parecer: gastan un 40% más cuando están encendidos.
- El horno, sin precalentar. Aunque los libros de recetas lo recomiendan, no todos los platos lo necesitan realmente. Encender el horno sólo en el momento de introducir la comida ahorra mucha energía. Además, si queremos echar un vistazo a nuestro plato, debemos hacerlo desde el cristal. Abrir el horno provoca una pérdida drástica de calor, lo que conlleva mayor consumo energético.
A continuación, te damos algunos porcentajes sobre cuánta energía puedes ahorrar. Las cifras son clarividentes:
- Ventilador de techo en vez de aire acondicionado: 98%.
- Calefacción de gas en lugar de eléctrica: 53%-80%.
- Bomba de calor en vez de calefacción eléctrica: 50%.
- Horno a gas en lugar de eléctrico: 60-70%.
- Cocina de gas en vez de eléctrica: 73%
- Tapar las cacerolas al cocinar y ajustar el tamaño de la llama: 20%.
- Lavadora de bajo consumo energético: 40-70%.
- Lavadora en frío: 80-92%.
- Frigorífico de bajo consumo energético: 45-80%.
- Tender en vez de secadora: 100%.
- Lavavajillas en frío: 75%.
Cálculo de emisiones por consumo de calefacción
Cálculo de emisiones por consumo eléctrico