
Fluido que tiende a expandirse indefinidamente y que se caracteriza por su baja densidad. Los dos tipos de gas más conocidos son el empleado para usos domésticos o industriales y la mezcla de carburante y de aire que alimenta el motor de un vehículo automóvil.
Existen distintos tipos de gas como: los restos gaseosos producidos en el aparato digestivo; el gas ciudad, combustible que se suministra por tuberías para uso doméstico o industrial; el gas mostaza, tóxico que ataca los ojos y las vías respiratorias, empleado con fines bélicos; el gas natural, combustible que procede de depósitos subterráneos naturales y el gas sarín, tóxico y altamente venenoso, que se emplea como arma química.