
La gasificación y vitrificación por arco de plasma consiste en un proceso de transformación de residuos sanitarios en un gas de síntesis, formado por dióxido de carbono, agua, hidrógeno y carbón activo; reduciéndose así en un 95%. Esta técnica permite ahorrar espacio en los vertederos, ofreciendo la posibilidad de reutilizar el subproducto proporcionando un beneficio medioambiental a largo plazo. Este sistema es capaz de procesar cualquier tipo de residuos: punzantes, plásticos, líquidos, papel, ropa, madera, productos farmacéuticos y residuos químicos terapéuticos. Además, permite la reutilización de los productos en un futuro.