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05/08/2015

6ª Verdad sobre el cambio climático: Los efectos del calentamiento global, una realidad dramática.

¿Qué significa el calentamiento global en concreto? Significa, Además de la subida de temperaturas, la alteración de la frecuencia e intensidad de los fenómenos meteorológicos extremos

Comentábamos en artículos anteriores que las previsiones auguran un incremento de la temperatura que podría alcanzar los 5º para finales de siglo. el Incremento del cambio climático inducido por el calentamiento no es exactamente predecible, lo grave es que, hasta ahora, todas las previsiones se han visto sobrepasadas en velocidad, intensidad e impacto, por la realidad.

El último papel de James Hansen sobre Percepción del Cambio Climático  publicado este mes por la PNAS (Proceedings of the National Academy of Sciences) y citado por The Economist, afirma que “El Dado climático” (término utilizado para describir la probabilidad de que  se den estaciones inusualmente frías o calientes) se ha recargado hacia el calor en los últimos treinta años. Una categorías nueva generada por el calentamiento es la de las “temperaturas veraniegas extremas”, este ‘calor extremo’, que durante el período  base (1951-1980) cubría menos del 1% de la superficie de la tierra, cubre ahora alrededor del 10%. Las anomalías en las temperaturas estacionales se han desplazado inequívocamente hacia las temperaturas altas y  el rango  de las anomalías  se ha incrementado.Verdades cambio climático VI

¿Qué significa el calentamiento global en concreto? Significa, Además de la subida de temperaturas, la alteración de la frecuencia e intensidad de los fenómenos meteorológicos extremos, con 2011 como año record en USA; las pérdidas anuales causadas por estos fenómenos han variado desde unos pocos miles de millones de dólares en 1980 a superar los USD200 Billones actualmente, como refleja el informe especial sobre gestión del riesgo de eventos extremos del IPCC. Otros fenómenos vinculados al calentamiento como el aumento del nivel del mar (http://bit.ly/OYqc6J), los cambios en los regímenes de precipitación y vientos, el aumento en la intensidad de los ciclones, la pérdida de productividad agrícola, la disminución del agua potable o las pérdidas de biodiversidad son algunos de los fenómenos globales que van a ocasionar impactos regionales importantes.

Por concretar más en un tema que nos resulta especialmente sensible: el agua. Uno de los impactos inmediatos esperados es la mayor escasez de agua potable. En el Mediterráneo y África meridional, por una intensificación de la sequía y la consiguiente disminución de la escorrentía superficial (en más de un 30%), y en amplias zonas de China, India (El Himalaya tiene más de 50.000 glaciares que alimentan diez ríos claves en el suministro de agua en Asia – el Amu Darya, el Indo, el Ganges, el Brahmaputra, el Irrawaddy, el Salween, el Mekong, el Yangtze, el Hunag He y Tarim – de los cuales dependen 1,3 billones de personas), y los Andes, por el deshielo de los glaciares de montaña que aportan estacionalmente agua a sus ríos.

“Nos vamos a quedar sin agua mucho, mucho antes de que se agote el petróleo”, la cita es  de Peter Brabeck-Letmathe, presidente de Nestlé, durante el foro de la OECD en mayo de este año.

Respecto a los fenómenos vinculados al agua destacan las sequías y las inundaciones, y su efecto sobre los alimentos. Dos proyecciones basadas en los modelos predictivos más avanzados desvelan, si no implementamos cambios con urgencia, un oscuro panorama:

El investigador Aiguo Dai utiliza un modelo predictivo que analiza los cambios en la aridez global durante el período 1923-2010; y concluye que dichos cambios  sugieren sequías severas y extendidas para los próximos  30-90 años bien por decrecimiento de las precipitaciones o por incremento de la evaporación.

Entre 100 y 200 millones de personas al año son víctimas de inundacionessequías y otros desastres vinculados al agua; casi dos  tercios de estos se atribuyen a inundaciones. El  Environmental Outlook 2050 de la OECD proyecta que el número de millones de personas en riesgo de padecer inundaciones subirá desde los 1.200 actuales a unos  1.600 en 2050 (Casi el 20% de la población mundial). La expectativa es que el valor económico de los activos en riesgo este en torno a los USD 45 trillones en 2050, un 340% sobre 2010.

Jeremy Grantham jefe de inversiones de la gestora de fondos GMO considera que las consecuencias actuales del cambio climático sugieren que se han infravalorado  seriamente las estimaciones sobre las consecuencias negativas de las sequías y las inundaciones, en un reciente artículo en FT referente a la crisis del precio de los alimentos.

Una de las consecuencias que ya estamos experimentando es la volatilidad del precio de los alimentos: La crisis del maíz, provocada por la peor sequía en USA en los últimos 50 años, está directamente vinculada al calentamiento global. Es más, Noah Diffenbaugh de Stanford, en un estudio reciente publicado en Nature Climate Change, nos enseña que la volatilidad del precio del maíz USA exhibe una sensibilidad mucho mayor a los efectos inmediatos del cambio climático que a las políticas sobre energía (como las cuotas de producción de biocombustibles).

Las evidencias sobre los dramáticos efectos del calentamiento global son cada día más numerosas y graves y, sus consecuencias,  son la inútil pérdida de vidas, el deterioro de extensos ecosistemas, lo que a su vez acelera el calentamiento. La destrucción de parte nuestra herencia histórica y cultural, el aumento de la volatilidad del precio  de los alimentos básicos (TrigoMaízarroz) y el descenso en la seguridad de su  suministro debido a medidas proteccionistas en países productores (Rusia 2010, India 2011).

Está demostrado que las causas del calentamiento son en gran medida antropocéntricas, incluso se utiliza el termino Antropoceno, para denominar la era en la que entramos; las causas son la superpoblación humana y el modo de consumo occidental, cuya creciente demanda energética se satisface, en su  mayor parte, mediante la producción de combustibles de origen fósil, cuya combustión a gran escala es altamente contaminante, como el carbón, el petróleo y, en menor medida el gas natural, principales emisores del CO2 responsable del calentamiento.

En los próximos artículos analizaremos las tecnologías disponibles y  las medidas de cambio más  urgentes y  necesarias para gestionar el desafío del calentamiento global.

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