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¿Cómo usar la ecoetiqueta?

Nos indica qué productos y servicios suponen menor huella de carbono durante su 'ciclo vital'. ¿Las conoces?

¿Sabes cómo funciona el ecoetiquetado? La ecoetiqueta o también conocida como etiqueta ecológica, sirve para que conozcamos información sobre los aspectos ambientales de un producto.

Así, podremos elegir productos y servicios que supongan menos repercusión en el medio ambiente, que supongan menor huella ecológica para que el impacto de nuestro consumo sea lo menor posible en el planeta.

Elige ecoetiquetado
Este tipo de etiquetado agrupa muchos productos: electrodomésticos, prendas de vestir, productos de limpieza, bricolaje, aparatos eléctricos… e incluso establecimientos de ocio y turismo. En realidad, se trata de calcular el CO2 derivado de la producción desde el principio hasta que se deshecha: se mide la huella de carbono que supone todo su ciclo de vida.

¿Qué tipos de ecoetiqueta podemos encontrar?

Podemos clasificarlas en 3 grandes grupos:

Ecoetiquetas oficiales: Estas son certificadas por un organismo público o de prestigio reconocido, que acredita que se cumplen los criterios ecológicos. Se aplican a todo el ciclo de vida del producto y engloban una gran variedad: Productos y servicios, alimentación ecológica (y sin transgénicos), envases, peligrosidad y uso de energía.

Privadas y auto-declaraciones: Son designadas por entidades privadas nacionales e internacionales, basándose en la normativa ecológica.

Ecolabel, etiqueta de la UEAuto-declaraciones ambientales: No se puede verificar técnicamente la información, pero incluyen leyendas como: “papel ecológico”, “no altera la capa de ozono”, etc.

¿Qué requisitos se tienen en cuenta a la hora de calificar un producto con ecoetiqueta?

Los requisitos son varios, y todos están relacionados con el ‘ciclo vital’: se miden los efectos que provoca un producto en el medio ambiente desde la extracción de las materias primas, a la fabricación, distribución, uso y desecho.

Por tanto, se evalúa el consumo de energía, la contaminación y la generación de residuos de cada producto. Los productos han de ser lo más duraderos posible, que se reciclen con facilidad y consuman menos recursos naturales.

¿Qué conseguimos consumiendo productos con ecoetiqueta?

Al consumir productos con ecoetiqueta, estamos lanzando un mensaje a los productores: estos productos se venden, el consumidor tiene en cuenta la eficiencia y huella de carbono a la hora de consumir. Con ello, motivamos el crecimiento de este mercado, bajo en emisiones de carbono y más eficiente. En realidad, cuidando de las emisiones que enviamos a la atmósfera, contaminamos menos y contribuimos a frenar el efecto que estas emisiones tienen acelerando el cambio climático.

Por tanto, fijarnos en el etiquetado de lo que consumimos es clave para ayudar a reducir emisiones. No podremos controlar de primera mano cómo se fabrican ciertos productos, pero podemos contribuir en gran manera a motivar que, cada día más, los productores sepan que como consumidores, estamos preocupados y concienciados con el problema que supone la huella de carbono.

Proyecto Follow the frog

Como la famosa campaña de ‘Follow the frog’*, debemos ser conscientes de nuestros límites, pero saber en qué medida podemos influir en un mundo más sostenible y llevar lo a la práctica es clave en nuestra lucha por frenar el cambio climático.

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