BONOS VERDES, FINANCIACIÓN SOSTENIBLE

El objetivo principal de un bono verde es financiar proyectos que generen beneficios medioambientales
Wind energy on Global Wind Day

Los países y empresas necesitan instrumentos financieros de gran escala para financiar el desarrollo sostenible y reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero. Los bonos verdes (green bonds en inglés) se presentan como un instrumento para impulsar una economía respetuosa con el medioambiente y baja en emisiones

Son muy similares a los bonos regulares, ya que estos títulos ofrecen rendimientos predecibles para los inversores en forma de un cupón fijo a cambio de financiación a medio y largo plazo para actividades económicas. La principal diferencia entre uno regular y otro verde es que el objetivo principal de un bono verde es financiar proyectos que generen beneficios medioambientales (en muchos casos también sociales), por lo que se requiere de un método de evaluación fiable durante el ciclo de vida de la inversión. 

Este mercado vive una de sus mejores épocas

En los últimos cuatro años los bonos verdes se han multiplicado por tres, crecimiento muy pronunciado debido a que muchas empresas se están sumando a esta nueva forma de financiación. 

Green Bond Boom. Source: Bloomberg

Los bonos verdes pueden ser emitidos por empresas, municipios, bancos de desarrollo, bancos nacionales, etc. Hasta ahora, los bancos de desarrollo han sido los principales emisores, aunque corporaciones empresariales han empezado a realizar emisiones desde hace pocos años. Ejemplos de emisores multilaterales son IFC, EBRD, World Bank, EIB, KBN, FMO, AfDB, etc. Respecto al sector privado, encontramos empresas emisoras de bonos verdes como Acciona, Hera, GDF Suez, EDF, Unilever, etc. 

No todo es financiable

Las empresas adoptan esta financiación para proyectos elegibles relacionados principalmente con la adaptación al cambio climático, energías renovables, eficiencia energética, gestión de residuos sostenible, transporte limpio, conservación de la biodiversidad, gestión del agua, etc. 

Bonos verdes e inversión responsable #ISR, no todos los proyectos son financiables

Las dos iniciativas o estándares más importantes en la actualidad son: 

  • Green Bonds Principles: son directrices voluntarias para la emisión de green bonds. Aprobados por 50 grandes emisores, aseguradores e inversores, estos establecen criterios de divulgación y hacia dónde pueden ser canalizados. Un consultor externo puede dar una segunda opinión sobre la estructura de los bonos y de los proyectos financiados.
  • Climate Bond Initiative: propuso la norma de bonos climáticos (Climate Bonds Standard). La organización proporciona un modelo que abarca la energía eólica y la solar, así como edificios de bajo consumo energético y medios de transporte. Además, hace obligatorias las auditorías realizadas por profesionales independientes.

En el último año las emisiones de bonos verdes se han duplicado respecto a 2015 y en 2017 se espera que el crecimiento siga siendo exponencial. Mientras celebramos este auge, es pertinente analizar y filtrar qué sectores y proyectos se están considerando elegibles para esta financiación verde. Cabe preguntarse, ¿vamos hacia la fijación de unos estándares más rigurosos en los que no todo vale o los bonos verdes se convertirán en una maniobra de greenwashing?