El hidrógeno verde en la transición energética

El hidrógeno verde jugará un papel clave en la transición energética, al tratarse de una fuente de energía renovable con gran potencial y múltiples aplicaciones
Wind energy on Global Wind Day

 

El hidrógeno verde está llamado a tener un papel protagonista en la transición energética. Actualmente, el hidrógeno verde representa menos del 1% del hidrógeno total producido. Sin embargo, se espera que la demanda global de hidrógeno verde y sus aplicaciones aumenten exponencialmente en los próximos 20 años, por lo que esta fuente de energía renovable jugará un papel importante en la transición energética. Entre las utilidades del hidrógeno verde podríamos citar su uso como combustible, así como su uso industrial y doméstico.

No es extrañar, por tanto, el gran interés que el hidrógeno verde está despertando en gobiernos, empresas, inversores o consumidores. De hecho, según un informe de Hydrogen Council, los proyectos destinados a desarrollar el hidrógeno verde como fuente limpia de energía sumarán una inversión de 300.000 millones de dólares hasta el año 2030.

Un impulso que tiene que verse acompañado por el apoyo de las instituciones y un desarrollo de infraestructura considerable para manejar la producción, el transporte y el uso de hidrógeno.

 

Hidrógeno verde: clave en la descarbonización

Si queremos cumplir con el Acuerdo de París y limitar el ascenso de la temperatura global a 1,5 ° C, aún nos queda mucho trabajo por hacer. Años después del mismo, el balance que podemos hacer del Acuerdo de París no es del todo positivo. No obstante, según IRENA, la descarbonización de la economía es el camino a seguir tanto para reducir las emisiones de CO2 como para generar una recuperación económica tras la crisis del coronavirus, la Recuperación Verde.

En este sentido, hoy más que nunca es necesaria una transición energética que apueste por las energías renovables y deje de lado los combustibles fósiles. El cambio es necesario en todos los sectores: de la generación de electricidad, hasta la calefacción, pasando por los vehículos. Sin embargo, todavía hay industrias para las que esta transición es muy complicada. Entre los que se encuentran el acero, el cemento, el transporte por carretera de larga distancia, el transporte marítimo y la aviación.

Precisamente, tal y como subraya IRENA, el hidrógeno verde proporciona un vínculo entre la generación de energía sostenible y estos sectores. Te lo explicamos con un ejemplo.

La industria siderúrgica consiste en calentar el mineral de hierro con carbón de coque en hornos industriales a temperaturas muy elevadas. Este sector contribuye en gran medida al calentamiento global, ya que, según los informes, es responsable del 8% de las emisiones mundiales de CO2. Si sustituimos el carbón en el horno por el hidrógeno verde se obtiene acero, pero en lugar de emitir grandes nubes de CO2, sólo se produce vapor de agua. Sin embargo, esta energía a día de hoy tiene unos costes muy elevados, y los expertos afirman que podrían pasar años antes de que el proceso sea económicamente viable.

Para que una economía del hidrógeno verde se convierta en realidad, se necesitan marcos regulatorios que estimulen las inversiones, la investigación y el desarrollo de las tecnologías que permiten almacenar, transportar y utilizar el hidrogeno.

 

Hidrógeno verde para la transición energética

Por suerte, ya hay proyectos en marcha en todo el mundo para darle al hidrógeno verde el impulso que necesita. Este sector será sin duda uno de los principales beneficiados del plan Next Generation Europe y del Green New Deal. La Unión Europea se fija como meta producir un millón de toneladas de hidrógeno verde para 2024. En 2050, la UE estima que el hidrógeno supondrá un 14% del mix energético, frente al 2% actual. ¿Cuáles son los países que más utilizan el hidrógeno verde?

En Latinoamérica, Chile está a la cabeza del impuso del hidrógeno verde. A finales de 2020 presentaba su Estrategia nacional de hidrógeno verde. Un plan con tres objetivos principales: producir el hidrógeno verde más barato del planeta para 2030, estar entre los tres principales exportadores para 2040 y contar con 5GW de capacidad de electrólisis en desarrollo al 2025. 

Por ahora, Australia lidera los planes de producción de este nuevo combustible limpio con propuestas para construir 5 megaproyectos en su territorio, gracias a sus enormes recursos de energía renovable, en particular la eólica y solar.

China es el principal productor mundial de hidrógeno, pero hasta ahora ha usado combustibles fósiles para generar casi toda esa energía. No obstante, el país está dando sus primeros pasos en el mercado del hidrógeno verde con la construcción de un megaproyecto en la región autónoma de Mongolia Interior, en el norte del país. Un proyecto que busca generar 5GW a partir de la energía eólica y solar y que se prevé que esté listo a lo largo de 2021.

 

Reducción de costes del hidrógeno verde

Aunque el interés por el hidrógeno verde está alcanzando niveles sin precedentes, varias barreras aún impiden su contribución total a la transición energética. El principal obstáculo es el alto costo del hidrógeno verde en comparación con el hidrógeno gris y las fuentes de combustibles fósiles.

Con el apoyo político adecuado, los costes del hidrógeno obtenido con fuentes renovables irán cayendo de forma mucho más acusada de lo que había estimado anteriormente. Un nuevo informe de BloombergNEF (BNEF) prevé que para 2050 su coste será un 85% menor que ahora.

Este abaratamiento está ligado al descenso de los precios de las energías renovables, así como al desarrollo de los medios de transporte y almacenamiento del hidrógeno verde.  

Lo cierto es que aún queda un largo camino que recorrer hasta conseguir que el hidrógeno verde ocupe el lugar que le corresponde en la transición energética y en el desarrollo sostenible. Sin embargo, las expectativas nos animan a ser positivos. La carrera hacia un futuro sostenible protagonizado por las energías renovables está cogiendo más impulso que nunca.