Día Mundial de la Eficiencia Energética 2021

Cada 5 de marzo se celebra esta jornada internacional para concienciar sobre el uso racional de la energía. En 2021 aprovechamos para descubrir qué son los certificados de eficiencia energética LEED y BREEAM.
Wind energy on Global Wind Day

Como cada 5 de marzo desde 1998, este martes se celebra el Día Mundial de la Eficiencia Energética de 2021. La iniciativa, que surgió en Austria durante la Primera Conferencia Internacional de la Eficiencia Energética, tiene el objetivo de sensibilizar a todas las personas sobre la necesidad de reducir el consumo energético mediante un uso razonable y sostenible de la energía. Celebrar este Día Mundial de la Eficiencia Energética en el año 2021, en el contexto de la pandemia del COVID-19, es más importante que nunca, ya que la lucha contra el cambio climático y la crisis sanitaria requieren una hoja de ruta común.

Al contrario de lo que muchas personas piensan, impulsar la eficiencia energética no significa prescindir de las comodidades y comprometer la calidad de vida disminuyendo el uso de la energía que empleamos en nuestro día a día. Nada más lejos de la realidad. La eficiencia energética significa optimizar los procesos de producción y consumo de energía, apostar por fuentes de energía renovable en detrimento de los combustibles fósiles y fomentar el consumo responsable y el reciclaje, entre otros.

 

¿Cómo puedo favorecer la eficiencia energética en 2021?

 Hay muchas acciones sencillas que podemos hacer todos los días del año, no únicamente el 5 de marzo con motivo del Día Mundial de la Eficiencia Energética.

  • Aprovechar las horas de luz natural para nuestras tareas que requieren más iluminación. 
  • Apagar luces y dispositivos eléctricos cuando no se están utilizando. Otro forma de contribuir a la eficiencia energética es mediante el uso de los LEDs en sustitución de las lámparas o bombillas convencionales. De hecho, esta alternativa puede generar un ahorro energético de hasta un 80% con respecto a la iluminación tradicional y además es respetuosa con el medio ambiente gracias a los materiales que la componen.
  • Sustituir electrodomésticos antiguos por otros más eficientes, que consumen menos energía. La clase A aparece de color verde y es la más eficiente mientras que la G (color rojo), la menos eficiente. Aunque en el momento de la compra el electrodoméstico en cuestión pueda resultar más caro, a largo plazo el coste acaba amortizándose.
  • En cuanto a la movilidad, priorizar el transporte público o moverse en bicicleta son la opción más eficiente. Pero existen algunos hábitos de conducción que pueden contribuir a la eficiencia energética: no alcanzar velocidades excesivas y conducir sin movimientos bruscos; no bajar las ventanillas y mantener el aire acondicionado a una temperatura media de 21ºC; y un mantenimiento adecuado del estado de los neumáticos y del motor.

Además de los beneficios medioambientales, estas acciones conllevan un ahorro económico para nuestro bolsillo. La disminución del uso de energía se traduce en un descenso en la factura eléctrica, por ejemplo.

 

¿Qué son los certificados de eficiencia energética LEED y BREEAM?

Más allá de las acciones que podemos llevar a cabo en nuestro día a día, este Día Mundial de la Eficiencia Energética es una inmejorable fecha para conocer los certificados de eficiencia energética LEED y BREEAM. Ambos son dos sistemas ideados para verificar los aspectos de sostenibilidad y eficiencia energética en edificaciones, y aunque tienen muchos puntos en común, difieren en algunas cuestiones.

En primer lugar, el certificado de eficiencia energética LEED (sigla que en español significa Liderazgo en Energía y Diseño Ambiental) basa su evaluación en el análisis de seis áreas de impacto medioambiental:

  • Un emplazamiento sostenible
  • Eficiencia y reducción en el consumo de agua
  • Eficiencia y reducción de consumo energético
  • Materiales reciclados y recursos naturales
  • Calidad del ambiente interior
  • Innovación en el diseño

El certificado LEED, ideado en Estados Unidos, es además lo suficientemente flexible como para poder aplicarse a cualquier tipo de construcción, tanto residencial como empresarial.

Por su parte, el certificado de eficiencia energética BREEAM (sigla que en español significan Método de Investigación y Evaluación Ambiental de las Construcciones) tiene su origen en Reino Unido y evalúa los edificios de acuerdo a diez indicadores:

  • Gestión
  • Salud y bienestar
  • Energía
  • Transporte
  • Materiales
  • Residuos
  • Agua
  • Uso ecológico del suelo
  • Contaminación
  • Innovación

Ambos métodos sirven para identificar construcciones sostenibles que después de ser sometidas a examen reciben una puntuación: Certificado, Plata, Oro y Platino en el caso de LEED y Aprobado, Bien, Muy Bien, Excelente y Destacado cuando se trata de BREEAM.

 

Fuentes: Instituto Nacional de Tecnologías Educativas y de Formación del Profesorado,Ambientum, Ecointeligencia e Isover.