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05/08/2015

Inversión y desinversión sostenible I

El año 2012 puede ser considerado, a causa o a pesar de la crisis económica, un buen año si observamos el apetito creciente de los inversores por considerar los asuntos Medioambientales, Sociales y de Gobierno en sus decisiones de inversión.

El año 2012 puede ser considerado, a causa o a pesar de la crisis económica, un buen año si observamos el apetito creciente de los inversores por considerar los asuntos Medioambientales, Sociales y de Gobierno en sus decisiones de inversión. Asimismo, ha sido un año rico en informes y estudios sobre este tipo de inversiones, señal de que los procesos de análisis de estos criterios se están estandarizando y  que, junto a la convergencia entre diferentes estándares, reflejan un sector que está madurando.

El último informe  de GSIA (Global Sustainable Investment Alliance) que, reporta sobre las inversiones sostenibles en siete regiones del mundo, nos descubre que los gestores de activos que incorporan asuntos sociales, medioambientales y de gobierno en su proceso selectivo y de gestión de inversiones, controlan valores por un total  superior a diez trillones de euros (US$ 13.6 trillion). Esta cifra comprende más del 21% del total de los fondos gestionados en las regiones que cubre el estudio, una prueba concluyente de la escala significativa que ha adquirido el sector de la inversión sostenible a nivel global. Europa es la zona donde se concentra la mayor parte de la inversión y la gestión de los activos sostenibles conocidos, un 65% y, entre el viejo continente, Estados Unidos y Canadá, acumulan el 96% de esta muestra, en las que sólo está ausente América Latina.Inversión y desinversión sostenible

Para entender el carácter de esta tendencia inversora es necesario mirar más allá de las cifras globales, donde el informe nos muestra que las tres estrategias de inversión sostenible más usuales son la de “Exclusión “, con US$ 8.3trn en activos, que consiste en excluir inversiones, o categorías de inversión específicas, tales como compañías, sectores o países del universo inversor. La “Integración”, con US$6.2tr, consistente en la inclusión explícita de los riesgos y oportunidades medioambientales, sociales y de gobierno (ESG), en el análisis financiero tradicional.  El “compromiso corporativo y el accionariado activo”, que suma US$4.7trn.

A estas tres estrategias le siguen la “selección basada en normas”, US$3.0trn, consistente en seleccionar los activos según su adscripción y cumplimiento de diferentes estándares y normas internacionales como, por ejemplo, el UN Global Compact, siendo un enfoque usado mayormente en Europa. La selección del tipo “Positive/best-in-class” que, con US$1.0trn, analiza las mejores compañías de un sector con criterios ESG, atendiendo además de a su posición en el sector, a su rendimiento y a sus esfuerzos en asuntos ESG. Cierran esta lista las inversiones enfocadas en “Temáticas de Sostenibilidad”, o activos vinculados al desarrollo de la sostenibilidad y las “Inversiones de Impacto”, realizadas en compañías, fondos u organizaciones con la intención de generar un impacto social o ambiental junto al retorno financiero, ambas con US$83bn y US$89bn respectivamente.

Allia, la organización de inversiones sociales,  acaba de lanzar el primer bono de impacto social al mercado minorista, The Future for Children Bond, destinado a mejorar condiciones vida de adolescentes en riesgo de exclusión social en UK.

EL crecimiento de esta tendencia es corroborado por otro estudio similar de fines de 2012, en que Eurosif destaca que dos tercios de estos fondos han crecido en torno al 35% desde 2009.

Según el último estudio sobre Inversión Sostenible- “Sustainable Investing: Establishing Long-Term Value and Performance”- publicado por el Deutsche Bank, las empresas que tienen un rating alto en materia de responsabilidad social corporativa y sostenibilidad, tienen un menor coste de acceso al capital y presentan un riesgo menor para los inversores.

Los esfuerzos de ACCIONA en materia de sostenibilidad están siendo reconocidos por los inversores socialmente responsables. La compañía está presente de varios índices bursátiles de sostenibilidad, tales como el Dow Jones Sustainability IndexFTSE4GoodMSCI ESG IndicesSTOXX Sustainabilityy el CPLI (Carbon Performance Leadership Index) Europe 300.

Podemos afirmar por tanto, que las prácticas y compromisos en sostenibilidad afectan al valor, y que unas credenciales destacadas en sostenibilidad representan una ventaja competitiva cada día más significativa.  De la misma manera, unas credenciales controvertidas, escasas o negativas en estos asuntos, pueden representar decisiones de desinversión por parte de fondos institucionales u otros inversores, con grave perjuicio para la compañía. En un próximo post trataremos sobre la tendencia a la desinversión sostenible.

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